Haga clic aquí para ver la página con el video y todos los materiales para educadores.
TEXTO EN PANTALLA:
SANTIAGO, CHILE, FESTIVAL MIL GUITARRAS
NARRACIÓN: Cada año, músicos se reúnen para rendir homenaje al legendario cantante folclórico Víctor Jara, asesinado durante un golpe militar en Chile en 1973.
JOAN JARA: Estaba completamente comprometido con intentar hacer del mundo un lugar mejor.
MULTITUD EN EL FESTIVAL: ¡Ja Ra Ra!
JOAN JARA: Y efectivamente dio su vida por eso.
MULTITUD EN EL FESTIVAL: ¡Justicia por Víctor! ¡Víctor Jara! ¡Víctor Jara!
NARRACIÓN: Ahora, 45 años después, ¿conseguirá finalmente justicia su familia?
VÍCTOR JARA (CANTANDO):
Yo no canto por cantar
SEAN MATTISON: Hábleme de Víctor.
JOAN JARA (VIUDA DE VÍCTOR JARA): ¿Qué te debería decir? Bueno, estaba enamorada de él así que debes tomar mis palabras con pinzas, pero él era una persona muy especial.
VÍCTOR JARA (CANTANDO):
Con él son cinco minutos
La vida es eterna en cinco minutos
AMANDA JARA (HIJA DE VÍCTOR JARA): Mi papá se dio cuenta de que la música era una forma muy linda de comunicar ideas. Hijo de campesinos, por sus convicciones políticas se hizo cantor.
ARCHIVO:
VÍCTOR JARA: La canción es un poder muy importante para tomar conciencia frente a los momentos que vivimos.
VÍCTOR JARA (CANTANDO):
Líbranos de aquel que nos domina en la miseria
Tráenos tu reino de justicia e igualdad.
NARRACIÓN: En la década de 1960, Jara y otros artistas utilizaron su música para abogar por el cambio político y social y los derechos de los trabajadores.
JOAN JARA: Los cantantes iban a los sindicatos a cantar, iban a las fábricas a cantar, iban a las universidades a cantar.
TITA PARRA (MÚSICA): Eran artistas de izquierda, comprometidos social y políticamente con el pueblo.
NARRACIÓN: Cuando un presidente socialista, Salvador Allende, fue elegido en 1970, Jara era uno de sus partidarios más famosos.
TITA PARRA: Fue un gobierno que acogió a este movimiento musical y los tomó como propios.
NARRACIÓN: Pero desde el principio, el Gobierno de Estados Unidos y sus aliados dentro del ejército chileno trabajaron para desestabilizar al nuevo gobierno.
JOAN JARA: Como dijo Kissinger: “No se puede dar un paso atrás, dejar que un país se vuelva comunista”. Entonces, realmente no teníamos conciencia de lo que se avecinaba.
Y entonces, el 11 de septiembre de 1973, cuando llegué a casa, Víctor estaba escuchando la radio y nos dimos cuenta de que había comenzado el golpe de estado.
Víctor tenía programado cantar en la universidad técnica donde Allende iba a hablar y decidió ir a la universidad y se fue de casa.
OSIEL NÚÑEZ QUEVEDO (PRESIDENTE, FEDERACIÓN DE ESTUDIANTES, 1973): La federación de estudiantes convocó a tomar la universidad, como expresión de apoyo al gobierno popular. Cerca de 1,000 miembros de la comunidad universitaria permanecimos en el campus.
JOAN JARA: Víctor logró llamarme cuando llegó. Fue poco después del bombardeo al Palacio de la Moneda.
ARCHIVO (CBS, EVENING NEWS, 9-11-73):
REPORTERO: Chile se sumó hoy a la lista de países sudamericanos que han caído bajo un régimen militar. Esta noche el control del gobierno chileno está en manos de las fuerzas armadas del país; el palacio presidencial está siendo atacado.
GENERAL AUGUSTO PINOCHET: Las fuerzas armadas y del orden han actuado el día de hoy sólo bajo la inspiración patriótica de sacar al país del caos que en forma aguda lo estaba precipitando el gobierno marxista de Salvador Allende.
OSIEL NÚÑEZ QUEVEDO (PRESIDENTE, FEDERACIÓN DE ESTUDIANTES, 1973): En la madrugada del día 12, fuimos desalojados a fuerza de metralla. Fuimos conducidos al Estadio Chile. El primer campo de prisioneros en Santiago. Víctor era un rostro conocido y tan pronto llega un oficial de inmediato le reconoce y le separa del resto.
JOAN JARA: Al final, a los pocos días, había unos 5,000 presos. Estaba lleno. Era un horror ese lugar, durante esos días. Los militares se comportaron con gran crueldad, torturando a la gente, interrogándola.
OSIEL NÚÑEZ QUEVEDO (PRESIDENTE, FEDERACIÓN DE ESTUDIANTES, 1973): El día en que ya la última fila de prisioneros iba a desalojar el Estadio Chile, tuve la posibilidad de ver a Víctor. La fila siguió creciendo hacia atrás. Éramos los últimos prisioneros de acá. Y aquí fue cuando, de pronto, aparece un oficial y saca a dos personas, Danilo Bartulín y Víctor Jara.
Y ahí es donde le miro y yo digo, nos sonreímos, o sea, o hicimos una mueca… Era la comprensión de que Víctor iba a la muerte y la… y la conciencia de que nada podíamos hacer por alterar ese curso. Esa (otra) parte de la historia, forzosamente, la pueden decir solamente los militares.
JOAN JARA: Qué le pasó allí exactamente, todavía no está claro. Pero el 18 de septiembre, un joven que trabajaba en la morgue de la ciudad vino a buscarme a casa. Vi su cuerpo, vi los… los agujeros de los balazos, vi el desastre de lo que le habían hecho, y pude sacarlo de la morgue de la ciudad y enterrarlo en el cementerio. Nadie puede mentirme sobre lo que le pasó a Víctor. Vi su cuerpo.
NARRACIÓN: Durante los siguientes 17 años de gobierno militar bajo el mando del general Augusto Pinochet, se estima que 27,000 personas fueron torturadas y más de 3,000 fueron asesinadas o desaparecidas.
JOAN JARA: Entonces, soy una de las “afortunadas”. Hay tanta gente aquí en Chile, tantas familias, que aún no saben cuál fue el destino de sus seres queridos. Esa es la peor de las suertes.
AMANDA JARA: La herida es profunda. Porque además de haber sido tan brutal, después de tantos años, no ha habido justicia y se ha tratado de encubrir la verdad.
NARRACIÓN: La familia Jara huyó a Londres y comenzó a pedir una investigación sobre el asesinato de Víctor. Incluso después del fin de la dictadura militar, sus intentos fracasaron. Pero siguieron presionando.
NELSON CAUCOTO (ABOGADO DE FAMILIA JARA): Siempre me interesó a mí dar cuenta de la estructura de mando al interior del Estadio de Chile. Y consultamos a la comandancia en jefe del ejército, le preguntamos a la Marina, le preguntamos a la Policía de Investigaciones“¿Quién era el jefe en el Estadio Chile?” Nunca tuvimos una respuesta.
AMANDA JARA: Eso nos da una indicación del pacto de silencio del ejército de Chile.
NELSON CAUCOTO: Pero aquí nos encontramos con una dificultad mayor. Yo no creo que aquí vaya a existir alguien que pueda confesar que él fue el autor del asesinato de Víctor Jara, porque significaría echarse sobre su espalda un estigma que va a perseguir a ese militar por generación tras generación. Nadie quiere ser el asesino de Víctor Jara.
NARRACIÓN: Pero el muro de silencio finalmente comenzó a desmoronarse, cuando reclutas militares de bajo rango y otros testigos presenciales se presentaron. Y en 2015, un juez chileno acusó a nueve oficiales del ejército del asesinato de Jara y ordenó que fueran juzgados.
NELSON CAUCOTO: Pero queda otra persona que quedó al margen. Pedro Pablo Barrientos. Porque no está en Chile.
TEXTO EN PANTALLA: DELTONA, FLORIDA
PEDRO PABLO BARRIENTOS NÚÑEZ (EX MILITAR CHILENO): Mi nombre es Pedro Pablo Barrientos Núñez. Esta es mi humilde casa. Donde yo paso la mayoría de mi tiempo muy tranquilo porque yo sé que yo no maté a Víctor Jara.
Esta es la gorra que tengo que ponerme cuando yo voy a buscar a mi nieto. Tengo seis nietos postizos. Vine a buscar el sueño americano y lo tenía hasta que me llegó esta pesadilla.
La muerte de Víctor Jara es una atrocidad y el culpable debe pagar por ello. El problema es que yo no he cometido el delito. Ese es el problema. Y siempre he dicho que ni siquiera conocía a Víctor Jara. No lo conocía. Y yo nunca he estado en el Estadio Chile; en esa época.
Yo me siento un perseguido político.
NARRACIÓN: Chile solicitó que Barrientos, quien ahora es ciudadano estadounidense por matrimonio, sea extraditado de Estados Unidos para enfrentar cargos. Para reforzar esa solicitud, la familia Jara presentó una demanda civil contra Barrientos en Florida.
Y en 2016, ganaron. Un jurado les concedió 28 millones de dólares, que Barrientos no puede pagar.
AMANDA JARA (EN CONFERENCIA DE PRENSA): Ha tomado mucho tiempo y este es un paso, sólo un paso más, pero uno muy grande hacia revelar la verdad de lo que pasó hace 43 años. Así que gracias, gracias a todos, gracias.
JOAN JARA (EN CONFERENCIA DE PRENSA): Víctor no podría haber imaginado que la primera señal de justicia para su caso ocurriría aquí en Estados Unidos. Y esto ha sido… yo quiero dar nuestra gratitud como familia.
NARRACIÓN: Casi 45 años después del asesinato de Víctor Jara, en julio de 2018, ocho de los militares procesados en Chile fueron declarados culpables y sentenciados a 15 años de prisión.
NELSON CAUCOTO: Ahora, ¿esto qué significa? Que estos anhelos que tiene gran parte de la sociedad chilena se han concretado. Que no era un sueño la posibilidad de hacer justicia.
NARRACIÓN: Chile continúa adelante con su pedido de extradición de Barrientos y está a la espera de una decisión de Estados Unidos.
PEDRO PABLO BARRIENTOS NÚÑEZ: Yo no voy a ir a Chile a enfrentarme a la justicia chilena, porque la justicia está muy politizada. Entonces, sería estúpido si yo me fuera a Chile voluntariamente.
JOAN JARA: Han pasado cuarenta años, pero en el caso de Víctor ha habido otro tipo de justicia. Su música ha podido continuar, ya sabes, y la gente puede escuchar su voz.
VÍCTOR JARA (CANTANDO):
Cuando amanezco con frío
Prendo un cigarrillo de habano
ARCHIVO (ORIGINAL EN ESPAÑOL):
VÍCTOR JARA: El amor es lo fundamental. El amor y la relación de amor de un hombre y una mujer, de una mujer con un hombre, o del hombre con sus semejantes, con sus hijos, con su hogar, con la patria, con el instrumento con el que trabaja. Es vital. Es la esencia de la razón de ser del hombre. Por eso es que no puede estar ausente de la temática de un cantor popular.
(FIN)
